El molino



     En 1752, el Catastro de Ensenada dice que había dos molinos que pertenecían a todos los vezinos del barrio de Soto, es decir, que eran molinos de vecera o de turno y vez. Uno de ellos aparece documentado en 1813 como el molino de la iglesia, .... del blog La Casa de la bolera.

Este molino de la Iglesia se ubicaba en el sitio que hoy ocupa la Central eléctrica. Se cedieron los derechos para instalar la Central y al lado construir también, un molino harinero que se movería con la misma agua después de mover la turbina. Nunca llegó a construirse.

En La Crónica de Soto de 1925 escrito por D. Moisés DíazCaneja


… De molinos nunca anduvo del todo bien Soto, por falta de agua abundante, hoy (1925) además del molino de la central eléctrica, tiene en el barrio del “Corral” uno construido en 1912 de varios vecinos, que si se cuidara bien, haría buena molienda, y finalmente en la parte superior del pueblo, próximo al lavadero hay uno viejo de propiedad particular, ya muy viejo


En el panel al lado del molino podemos leer



EL MOLINO DE SOTO

En la actualidad en el molino de Soto se pueden contemplar 3 tipos de molinos: El molino de mortero, el molino de mano y el molino de agua o hidráulico.
     
    

 Molino de mano: El funcionamiento del molino de mano consistía en hacer girar la piedra superior sobre la inferior, utilizando para ello la fuerza de los brazos. Se trataba de una forma de moler rudimentaria y poco eficiente.
     



     Molino de mortero: Antes del siglo XVII en el Concejo de Sajambre no existía el cultivo de maíz y los cereales que se cultivaban solían ser el panizo y el mijo. Estos cereales se molían en molinos de mortero, utilizando para ello piedras con formas cóncavas ayudados de un gran mazo de madera, que golpeando repetidas veces permitía la obtención de la harina. Estos cereales componían una base alimenticia muy importante en muchos hogares de los pueblos de estas montañas.



     El molino de agua: El molino de Soto fue construido en 1873 por un grupo de vecinos que lo utilizaban a través de veceras o turnos, consistente en adjudicar días o horas para moler cada vecino que fuese propietario del molino. En definitiva, se trataba de repartir el tiempo de molienda entre todos los propietarios del molino, por lo que podía darse el caso que les tocara moler durante la noche. Existieron otros molinos que eran de un único propietario, por lo que para moler allí se debía pagar en especie al propietario del molino con una medida de grano en función de la cantidad total que se llevara a moler. El molino dejó de funcionar a mediados de los años setenta del siglo XX.

Grabado del libro
 "EL HABLA Y LA CULTURA POPULAR
DE OSEJA DE SAJAMBRE" 1959
Ángel R. Fernández González


     Funcionamiento: Se trata de una construcción de piedra de dos plantas. En la parte inferior, con un arco a través del cual sale el agua al río, se encuentra un único rodete o “rodezno”, sobre el que cae el agua almacenada en el pozo , ubicado en la parte posterior del edificio, haciéndole girar y transmitiendo el movimiento  a través de un eje vertical, el árbol, que a su vez mueve las piedras o muelas; la inferior permanece fija (piedra solera) y la superior móvil (piedra volandera); ambas situadas en la parte superior con el resto de elementos y mecanismo a para llevar a cabo la molienda. Esta planta, denominada sala molinera, contiene las piedras de moler dentro de un cajón circular denominado “tambor”; el “burro” que sostiene la tolva que suministra el grano a través de una canaleta regulable; el harinero o arcón en el que se va almacenando la harina y la “cabria”, especie de grúa para mover las muelas.

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